jueves, 30 de junio de 2011

TP Final - Una Historia de Ficción

Fin de cursada, hoy es final oral. A continuación les dejo mi trabajo práctico final, mi cuento Odisea Literaria. 


Esta es la historia de Marcos, un joven que luego de presenciar una serie de hechos inimaginables, experimentó un cambio interior nunca antes imaginado.  
Él es un chico muy inteligente, con muchos amigos y una hermana menor a la que adora, María, es una niña muy madura por la edad que tiene. Su padre Víctor, un reconocido arquitecto y amante de la literatura, tiene la esperanza de que sus dos hijos continúen con la profesión familiar; su padre era arquitecto al igual que su abuelo. La mamá de los niños es una mujer encantadora, ella siempre desea lo mejor para sus seres queridos sin entrometerse demasiado en las decisiones que cada persona toma.
Marcos y María crecieron rodeados de libros, la pasión por la lectura que su padre tiene marcó a los niños, sólo que de manera muy diferente. Marcos desarrolló con los años lo que es para él un gran problema, no disfruta leer. Cómo pasó y por qué, es lo que a diario se pregunta. No es un tema menor para él, a pesar de que generalmente los jóvenes a los 18 años de edad como tiene él, no se preocupan por cosas estas. Lo que peor lo hace sentir es que María con tan sólo 8 años de edad ya es toda una lectora, tiene su propia mini biblioteca de cuentos de hadas, princesas y esas cosas que les gustan a las nenas. Él siente que es un mal ejemplo para María, tienen una relación muy afectiva y a pesar de la  diferencia de edad son muy amigos y no quiere ser un mal ejemplo o que, con el tiempo, éste problema actualmente de Marcos sea un problema común en ellos. Lo que más atormenta a Marcos es que pronto terminará la escuela secundaria y debe decidir qué carrera universitaria seguirá; siente que no puede plantearle a su familia que no está seguro de qué quiere, que necesita más tiempo, que aún no terminó de resolver el problema base del estudio: leer le resulta tedioso. Marcos siente que con éste problema no está preparado para sumergirse en la vida adulta que la universidad implica.
Para superar su problemática se propuso leer 3 libros en el plazo de un mes; tomará los textos de la biblioteca de su padre. Lo que quiere evaluar es cuál es su sensación con cada uno de temas que lea y tratar de identificar un estilo que sí le llame la atención. María va sería su ayudante moral a lo largo de todo el proceso, acompañándolo en el momento de la lectura y la única que está sabe sobre la existencia de este plan.   

Así, el miércoles 14 de octubre de 1987 se puso en marcha la misión. Este es un día que marcos recordaría para siempre. Al salir del colegio se dirigió rápidamente hacia su casa. María ya estaba en el cuarto de Marcos esperándolo con sus libritos creando un ambiente propicio para lectura y lista para acompañarlo incondicionalmente a lo largo de todo el mes. Todo había sido planeado por los hermanos la tarde anterior.
Comenzó a palparle muy fuerte el corazón, se sentía nervioso, ansiosos y confundido a la vez. Allí estaba, parado frente a la monumental biblioteca del escritorio de su padre, debía escoger el primer libro pero no tenía idea por dónde empezar. Luego de leer el título de varios de ellos decidió tomar el que tenga la encuadernación que más le llame la atención, sino nunca se iba a decidir. Con mucho respeto agarró uno de color azul, parecía de cuero, con una tipografía gravada con relieve y en color dorado, era realmente hermoso, parecía muy serio, la obra que escogió fue El Extraño Caso de Doctor Jekyll y el Señor Hyde.
Se dirigió a su dormitorio dando una imagen de desinteresado, como si nada importante estuviera aconteciendo. Escondió el libro y pasó frente a su madre que estaba tejiendo en el living, le hizo un gesto cariñoso con los ojos, le sonrió y siguió su camino. Quería asegurarse que no lo interrumpiría y como a su mamá le encantaba que le digan cuánto la quieren, el gesto la dejaría tranquila y silenciosa por un buen rato, disfrutando del tejido y del amor que sus hijos le demuestran. Marcos era un chico muy inteligente, había pensando en todo. Al llegar a su cuarto María se puso de pie y también le hizo un gesto de confianza con los ojos con finalidad alentadora. Sin necesidad de palabras ambos se sentaron, Marcos en el escritorio y María en el piso alfombrado, rodeada de libros y algunos osos de peluche.   
Comenzó la lectura y automáticamente comenzó el aburrimiento, no sabía si leer el prologo o no, decidió pasar directo al texto. Pasaba una mosca y se distraía pero seguía intentándolo, escuchaba la respiración de María, pero seguía leyendo, las hojas de los árboles golpeaban contra la ventana, pero no sacaba la mirada del libro.
Luego de leer por casi 3 días, sin poder explicar cómo ni el momento exacto encontró a su lado a un hombre misterioso. No sabe por qué pero no siente miedo sino que al contrario, este personaje le llamaba demasiado la atención, sentía que lo conocía pero no identificaba de dónde ni tampoco sabía cómo hizo para aparecer ahí repentinamente. María quedó atónita.
-¿Quién es usted señor y qué hace aquí? preguntó Marcos al hombre misterioso.
-¿Cómo que no sabes quién soy, muchacho, has estado conmigo durante días y aún no me reconoces?
Marcos miró a María, volvió a mirar al hombre y sin pensar preguntó:
- ¿Dr. Jekyll?  
Por algún motivo el primer pensamiento que vino a su cabeza fue ese. Después de preguntar se sintió muy avergonzado, qué pensaría María de él, ya estaba hablando con el libro.
-No quiero demorarte muchacho, sé que tienes un problema, lo puedo notar por la cantidad de veces que doblaste las puntas de mis hojas, por la cantidad de veces que cambiaste la postura corporal para mantenerte despierto y sobre todo por todos los suspiros dedicados a este acto. Quiero que sepas que dentro de cada persona pueden convivir tantas personalidades como se te ocurra y que esto no está mal; lo que debes saber interpretar es cuál de todas ellas es la verdadera. Sólo tú puedes elegir una y te suplico sellar la indicada con cautela ya que la elección hagas matará para siempre el resto de tus otros seres.
- Dr. no entiendo por qué me está diciendo todo esto, yo estaba muy a gusto leyendo sus páginas y de repente me encuentro en un debate filosófico y confuso.
María que escuchaba atenta, comenzó a llorar silenciosamente, no entendía nada de lo que estaba pasando.
-El significado de mi mensajes se encuentra a lo largo de toda mi historia, si llegaras al final y pudieras interpretarlo comprenderías también el fin de mi visita. Adiós muchacho.       
Durante unos cinco minutos Marcos y María se miraron sin decir y ni saber qué hacer. A pesar de sentir la necesidad de terminar de leer el cuento no pudo resistir la tentación de leer otro libro y así ver si con todos tenía las mismas visitas que con éste.
Sin dudas fue algo que le gustó, pudo conocer en persona a ese personaje que venía imaginando hacia días. De todos modos, decidió terminar el libro para así pasar al segundo ya con muchas más ansias que el primero. Aún no se había percatado de que encontró algo relativo a los libros que lo entusiasmaba.  
Siguiendo con la técnica de elección empleada anteriormente, se dirigió a la solemne biblioteca de su padre para tomar su siguiente libro. En esta ocasión tomó un libro con una cubierta de color negro con tipografía de color roja. Este libro era más pequeño que el anterior pero la imagen exterior connotaba poder, la tapa real era igual que la cubierta. El texto elegido fue David y Goliat.  
Ansiosamente cruza el living en dirección a su cuarto donde ya está María, esta vez sin advertir qué está haciendo su madre. Siguiendo con el ritual él se sienta en el escritorio y ella en el piso alfombrado con algunos cuentos y los mismos osos de peluche.
Luego de exactamente tres horas de lectura concluyó el libro, éste era muy breve. Sin querer levantar rápidamente la vista se preguntó por qué esta vez no hubo ninguna visita que lo aconseje. Toma valor, se da vuelta  y comienza a recorrer con los ojos todo el cuarto, mira a María, el piso, la cama, los muebles pero no hay nadie. Decepcionado volvió la vista al frente del escritorio y allí estaba David. Tal cual lo describían las palabras leídas, era imposible pero era él. Ni bien se encontraron las miradas el visitante exclamó que felicitaba a Marcos ya que había concluido victoriosamente su segunda odisea literaria. Prosiguió diciendo que al principio las cosas pueden ser difíciles pero debía recordar que por más espinoso que se vea el paisaje debía luchar por conseguir su propósito y que no temiera enfrentar a los más grandes ya que a veces son los pequeños los que guían al rebaño hacia el río más caudaloso. Desapareció abruptamente dejando a Marcos con muchos interrogantes y a María enamorada.
Trayendo a memoria las palabras de los dos visitantes, se dio cuenta de que no era necesario plantear su situación como un problema sino más bien como el comienzo de la elección de su verdadero Yo y que debe enfrentar la situación valientemente. Así, antes de pasar al tercer libro citó a sus padres a una junta familiar y planteó que aún no tenía definida qué carrera universitaria quería seguir y que necesitaba más tiempo para pensarlo; no quería tomar una decisión equivocada. Les comenta que estuvo trabajando su tema con la lectura y que hasta ahora gracias a grandes ayudantes pudo encontrar respuestas justamente en esos libros a los que tanto les temía. Sus padres, valorando la sinceridad y dejando de lado las tradiciones familiares pudieron comprender a Marcos, apoyándolo en su decisión de no inscribirse hasta no estar cien por ciento seguro de lo que haría.   
Así, Marcos y María continuaron con el ritual de lectura, guardando en secreto las visitas fantásticas. Él permaneció sentado en su escritorio y María sentada en el suelo alfombrado con algunos libros y los mismos osos de peluche hasta que Marcos, a sus 28 años de edad, se recibió de psicólogo en la Universidad de Buenos Aires y María con sus 18 años de edad comenzó a leer por primera vez El Extraño Caso de Doctor Jekyll y el Señor Hyde.

1 comentario:

  1. Muy buena historia! ¿Cuánto de autobiográfica, no? jeje.
    Slds

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